El problema de los terceros

La imagen la tomé de acá

Como ya vimos en el post de Diccionario Sw los terceros o singles, son los hombres solos que buscan interactuar con una o más parejas. Cuando comiences a frecuentar sitios del ambiente, notarás que hay cierto rechazo a los terceros, que muchas parejas no se les acercan ni les hablan. Sin embargo, no sucede los mismo con las terceras, es decir, con las mujeres solas. Esto no es arbitrario e intentaré explicarte acá por qué.

La respuesta fácil (que suelen dar los mismos terceros), es que los hombres son machistas y celosos y no quieren que otros hombres toquen a sus parejas. Y, aunque seguro los hay ( a pesar de que no se me ocurre qué podrían hacer en el mundo Sw), no son más que la excepción a la regla. De hecho muchas parejas swinger comienzan su experimentación con los tríos, y en gran parte por eso es que en los clubes swinger se permite el ingreso de personas solas. Sin embargo, cuando se trata de sexo, lamentablemente, no todos los hombres tienen la madurez para comprender y desenvolverse en el mundo swinger.

Lógicamente tienen que someterse a las reglas del juego, como todos los demás: entender que no es no, respetar el espacio personal de las parejas y no querer meterse a fuerza sin ser invitado. Entender que, el hecho de que una mujer esté en el mundo swinger no quiere decir que está disponible sexualmente para cualquiera, por lo que tampoco es correcto mandarle mensajes en sus redes sociales que no ha pedido, menos con vulgaridades y fotos obsenas que no harán más que asquear. Cualquiera que crea que ir a un club swinger es una manera de tener sexo fácil y gratis, está muy equivocado, y lo más probable es que acabe sin éxito, persiguiendo a las parejas por todo el sitio, con la cerveza en la mano esperando aunque sea poder ver algo... lo que es escalofriante, y algo triste también. El mundo swinger no es para desesperados.

Por esto, es que en la mayoría de los sitios se regula el ingreso de los hombres solos. Así, el anfitrión puede controlar quién entra y con qué actitud va al encuentro, evitando incomodar a las parejas presentes. E incluso cuando no existe esa regulación, el molestar a una pareja es motivo de expulsión de cualquier encuentro o club swinger, de manera temporal o definitiva. 

Y también, la gran mayoría de las parejas, tristemente, ha tenido alguna mala experiencia con un tercero y es por eso, que hay cierto rechazo e incomodidad con su presencia en los clubes. No es por el hecho de ser terceros en sí, sino por el hecho de que existe una buena posibilidad de pasar por alguna situación incómoda. 

Pero siendo justos, no todos los terceros son iguales. Hay algunos (menos de los que quisiéramos), que sí tienen la madurez para comprender su lugar en la dinámica y aprovecharla. Normalmente son personas que ya llevan un tiempo en el ambiente, y/o que ellos mismos han sido parte de una pareja swinger en el pasado. Te darás cuenta que son más educados, simpáticos, de buena conversación y esperan pacientemente a que sea la pareja la que dé el paso. 

Para terminar, les cuento que la comunidad en general castiga bastante el mal comportamiento, así como premia el bueno. Por eso es más seguro, si quieren tener una experiencia con un hombre, que en vez de bucar a cualquiera en internet, pidan recomendaciones. Es muy normal que las parejas conozcan a algun tercero que saben que es respetuoso y tranquilo, y lo recomendarán, precisamente porque todos sabemos lo mucho que se batalla buscando el correcto. 


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